El placer de escribir

Dicen que escribir es un buen ejercicio para uno mismo. Plasmar pensamientos en el papel nos obliga a darle forma, a repensarlos e incluso a redescubrirlos. Muchas veces, también nos permite descargar la mente, bajando al texto aquello que nos da vueltas entre los pensamientos. Y así, separar la paja del trigo. Lo bueno, del descarte.

Escribir es preservar. Decir algo y que no sea efímero. Al escribirlo, dejamos constancia. Escribir es compartir. Al decir algo, comparto mi mensaje con el que lo lee. Y entonces, escribir es decir algo tenía en mi mente, que quiero que se preserve y sea leído por otros o por mí mismo. Incluso puede fomentar el debate, el aprendizaje o el ocio según el caso.

Escribo principalmente por mí, porque quiero y por ende, escribo de lo que quiero.

Este espacio será justamente eso. Aquí dejaré constancia de lo que pasaba en mi mente al momento de escribirlo.

Escrito el 14 de Mayo de 2018